Planificación financiera personal

Tranquilidad futura, con previsión

Planificación_Financiera

La actual globalización de los mercados financieros y la multitud de alternativas disponibles para los inversores complican el proceso de toma de decisiones financieras.

El éxito no radica en ser capaz de elegir el activo o mercado que en cada momento va a ser el más rentable, sino en aquel que se adecua más a unos objetivos concretos, según las necesidades y aspiraciones de cada uno, con vistas a conseguir el objetivo financiero deseado.

Para ello, es imprescindible una correcta planificación financiera, determinando un objetivo a conseguir, evaluando el horizonte temporal, definiendo el perfil de inversión (umbral de insomnio o sensibilidad a la volatilidad de los mercados) para seleccionar los vehículos de inversión más apropiados buscando la diversificación y teniendo en cuenta la fiscalidad.

Escenarios habituales en la jubilación

  1. Longevidad: La esperanza de vida supera al ahorro acumulado. Dado que la esperanza de vida tras la jubilación es cada vez más larga, nos encontraremos con el riesgo de que nuestros ahorros sean insuficientes para mantener el nivel de vida deseado.
  2. La tasa de cobertura de la Pensión Pública es insuficiente para cubrir el nivel de vida.
  3. Incremento de gastos por dependencia e ingresos insuficientes para la supervivencia del cónyuge.
  4. Estabilidad del sistema Público de Pensiones. Diversos estudios ponen en duda la estabilidad del sistema Público de Pensiones y según vaticinan las prestaciones se irán reduciendo por los ajustes que obligatoriamente deberán hacer los Gobiernos

Nuestro consejo

Para una buena planificación deberás hacer lo siguiente:

  1. Define los objetivos que quieres alcanzar, puedes empezar por concretar la cantidad de dinero que necesitarás cada mes cuando estés jubilado.
  2. Analiza tu situación financiera actual. Es importante que cuantifiques: lo que tienes ahorrado, lo que puedes seguir invirtiendo en generar más ahorro y los años que faltan hasta tu jubilación.
  3. Conoce la rentabilidad exigible al ahorro para alcanzar el objetivo marcado.
  4. Elige los activos que más te convienen para sacar la mejor rentabilidad financiera-fiscal, durante la constitución del ahorro, según tu perfil de riesgo: conservador, moderado o arriesgado.

Es este gráfico mostramos el Plan de Previsión y Ahorro que recomendamos a todas las personas.

Podemos visualizar cómo inicia desde los 25-30 años con las coberturas de riesgo (fallecimiento, invalidez, incapacidad profesional, baja laboral, dependencia, etc) y simultáneamente comienza a constituir un ahorro que le servirá para complementar las pensiones públicas.

Ambas líneas, roja y azul, sitúan en las distintas edades la inversión que en cada Plan de Previsión y Ahorro recomendamos hacer. Entendemos que, una buena previsión realizada a tiempo, es una solución a situaciones negativas que nos podemos encontrar a lo largo de la vida.

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